La mejor forma de saber si un sistema aguanta un ataque es atacarlo uno mismo, con permiso y en un entorno controlado: buscar las grietas antes de que las encuentre otro y taparlas. Eso es el hacking ético, y Kali Linux es la distribución con la que se hace hoy.
Este libro enseña a usarla partiendo de cero. No da por sentado que sepas de redes, de Linux ni de seguridad; las tres cosas se explican dentro, con calma y desde el primer comando. Si sabes instalar un programa y moverte por tu equipo, tienes lo necesario para empezar.
El contenido avanza en cinco partes pensadas para leerse en orden, porque cada una se apoya en la anterior:
Los conceptos se introducen de uno en uno y los términos técnicos se explican la primera vez que aparecen. Los comandos se muestran tal como se teclean, con la respuesta de la máquina justo debajo, y abundan los diagramas, porque muchas ideas de seguridad se entienden de un vistazo y se atascan en un párrafo.
Una idea vertebra todo el libro: aprender a atacar solo tiene sentido si sirve para defender mejor. Por eso cada técnica ofensiva viene acompañada de su defensa. Esa doble mirada es la que separa a un profesional de la seguridad de quien solo sabe ejecutar herramientas.
La palabra «ético» del título no es un adorno. Todo lo que se explica está pensado para un laboratorio aislado —que el propio libro enseña a montar—, sobre sistemas propios o con permiso por escrito. El permiso es la única línea que separa el pentesting de un delito.
Edición actualizada a 2026.
Añadir una reseña
Su e-mail no será publicado. Los campos obligatorios estan señalados
Su puntuación *
Necesita Acceder a su cuenta o Registrarse